Bostra

o Bosra o Busrana. Bostra está en el suroeste de la actual Siria, a 140 km de Damasco en la fértil llanura de al-Naqra sobre la vertiente suroccidental de Jebel ed Drouz, históricamente conocida como El Haurán, en el centro de una zona volcánica que se extiende a través del sur de Siria y el valle del Jordán hasta la frontera iraquí, y comprende la meseta del Golán, la llanura de Haurán, el macizo de Jebel 'Arab, el macizo de Safa (derat a-Tlul) y el desierto de Harrán. En su lado oriental está la fértil llanura de Haurán, mientras que al norte, este y sur está rodeado por el semidesierto de Harrán. Sobre las llanuras de esta zona vivieron, hasta la aparición del Islam, numerosas tribus y estados, tales como acadios, amorreos, arameos, nabateos y gasaníes. La ciudad de Bostra aparece mencionada por primera vez en las tablillas egipcias descubiertas en Tell el-Amarna, fechadas en el siglo XIV a.C.. La mayoría de los historiadores opinan que el origen de los nabateos es árabe; en concreto, descendientes de la tribu arábiga de los Nabaioth, que se instalaron en el oeste de Arabia hacia el siglo VI a.C. En un principio se dedicaban al pastoreo y controlaban una importante vía de comunicación utilizada por las caravanas, a las que cobraban peaje a cambio de protección. Después de la conquista de Alejandro Magno y tras la división de su imperio, el monarca seléucida Antígono luchó contra los nabateos en el año 312 a.C.. La derrota seléucida supuso para los nabateos que, paulatinamente, su poder fuese creciendo, extendiendo fácilmente su influencia y dominio a las principales rutas comerciales de la zona. De esta forma crearon un importante reino cuyo auge dependió de sus fortificaciones, sus defensas y el abastecimiento de agua a las rutas de caravanas entre el norte de la Península Arábiga y el Mediterráneo. Su principal centro urbano y capital fue, desde el siglo IV a.C., la célebre ciudad de Petra. En el siglo II a.C. ya ocupaban Transjordania y el desierto de Siria manteniendo buenas relaciones con los macabeos de Judas y Jonatás. Bostra se relaciona con los nabateos a partir del siglo I a.C., cuando su reino cobró importancia en la zona, quedando en el límite norte de su control. Se concentraron en Bostra, Saljab, Sweida y Qanawat, con el objetivo principal de proteger el comercio entre Bostra y Damasco. En el año 93 a.C., bajo el reinado de Aretas o Erotino, los ejércitos nabateos devastaron Siria y Egipto y lanzaron escaramuzas contra las fuerzas de Alejandro Ianos en el Golán. El último rey nabateo, Rabbel II (70-106), hizo de Bostra la capital de su reino. Pompeyo, tras conquistar Siria y Palestina en el año 63 a.C., intentó ejercer su control sobre el territorio nabateo, pero su rey Aretas III consiguió permanecer independiente, hasta que cometió el error de aliarse con los partos en la guerra de éstos contra los romanos. Desde Palestina, Herodes el Grande emprendió su conquista, y en el año 106 pasa a formar parte del imperio romano. Trajano fue el creador de la nueva provincia árabe de Nova Trajana Bostra, que comprendía el Haurán, el Golán y Transjordania, y de la que Bostra fue la capital, por lo que aquí instaló su residencia el legado pretorial, administrador y jefe del ejército. Esta nueva etapa se caracteriza por el desarrollo urbano, el florecimiento comercial y agrícola y la apertura de nuevas rutas y caminos. Bostra se convirtió en el nudo de conexión de un importante entramado de rutas comerciales que comunicaban Egipto con el Mar Rojo y Siria. El eje de esta vía fue la Via Nova Traiana, construida después del año 106 para comunicar Damasco, a través de Bostra y Philadelphia (actual Amman), con el mar Rojo y Aqaba. Llegó a convertirse en paso obligado para las rutas comerciales del área bordeando el desierto, sobre todo las que iban de Bostra a Ammán y de allí hasta el Golfo Arábigo, de Bostra a Haifa (en la costa mediterránea) o de Bostra a Damasco y a Palmira. El camino fue protegido de los nómadas árabes del este con una serie de fortines, de los que todavía se pueden ver restos al noreste de Jordania. Además, la región del Haurán (el clásico Auranitis) se convirtió en uno de los graneros del imperio. Esta prosperidad se refleja en la ambición con la que se plantean las reformas urbanas, con un significativo plan de expansión. Trajano favoreció particularmente a la ciudad con el acantonamiento de 5.000 legionarios pertenecientes a la Legio III Cyrenaica, lo que alteró considerablemente las costumbres de la ciudad nabatea. Se asimilaron usos y modos de vida de la sociedad romana, que quedaron reflejados en el ordenamiento urbano. La ciudad nabatea, en el límite este de las actuales ruinas, fue creciendo y extendiéndose hacia el oeste con una nueva y vasta cuadrícula que albergó los edificios administrativos y de recreo, continuando la orientación básica del barrio este. Se construyeron acueductos, cisternas y pozos, lo que permitió que, por primera vez, la zona tuviera un desarrollo agrícola sistemático. El auge máximo de la ciudad llegó con la edificación de templos, el empedrado de las calles, las construcciones de arcos, fuentes, almacenes, tiendas y, especialmente, con la realización del teatro. La protección de los emperadores a la ciudad fue una constante, como lo pone de manifiesto el que fuera visitada por Adriano en el año 129, durante su viaje por las provincias orientales. Más tarde, Alejandro Severo (222-235) la convirtió en colonia de pleno derecho, recibiendo nuevos nombres. Por último Filipo el Árabe (244-249), que había nacido en la vecina Shahba (Philippopolis), mantuvo un fuerte patronazgo imperial al declararla metrópolis. Durante los inicios del cristianismo oficial, en los últimos años del imperio romano, la ciudad mantuvo su importancia, llegando a ser sede de un arzobispado del que dependían 19 obispos. Así, por ejemplo, la innovadora y gran catedral construida a partir de ese momento fue una de las más grandes de Oriente. En el año 360 el arzobispo Tito llegó a ocupar un alto grado entre los hombres de la Iglesia. Su teatro romano, es muy notable y está extraordinariamente bien conservado. Hoy, Bussra o Bosra-eski-Sam, Siria. Ver, Busrana. )o()o( TEATRO ROMANO DE BOSTRA )o( El teatro romano de Bostra fue construido en el segundo cuarto del siglo II. Es el teatro mas grande, más completo y mejor preservado de todos los teatros romanos en el Oriente Medio y fue uno de los teatros más grandes construidos en el mundo romano. El teatro fue construido después de que Bosra se convirtiera en la capital de la nueva provincia romana de Arabia Pétrea. Fue edificado fuera de las murallas de la ciudad debido a que no había un lugar adecuado para él en el interior; sin embargo, estaba integrado en la red vial de la ciudad por medio de una calle de columnatas. En la Edad Media, una fortaleza musulmana fue construida alrededor del teatro, lo que explica el excelente estado de preservación de este último; no obstante, la calle de columnatas, junto con otras estructuras próximas al teatro, fueron destruidas cuando la fortaleza fue edificada. El teatro era inusual en tanto no fue construido con una pendiente natural de una colina de apoyo, sino en un terreno completamente plano. El teatro fue construido hacia el norte. Su cávea estaba dividida en tres secciones horizontales: la primera "ima cavea" tenía trece filas de asientos; la sección media "media cavea" tenía dieciseis filas de asientos; la última sección "summa cavea" solo tenía seis filas de asientos. Así pues, la primera sección correspondía a los visitantes o viajeros; la intermedia, a la población de la ciudad; y la última, a la clase alta. El teatro tenía 102 m de ancho con capacidad para unos 15.000 espectadores. La orquesta semicircular tiene 21 m de diámetro, está rodeada por un parapeto decorativo y se ingresa a ella por medio de dos puertas. Sobre las entradas estaban los asientos usualmente reservados para los invitados distinguidos. La envergadura de la construcción muestra la prosperidad que alcanzó la ciudad de Bostra, que llegó a contar con 50.000 habitantes.
 
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