Tiro

Ninfa fenicia, amada por Heracles. Se contaba que su perro se había comido un día una concha de púrpura (murex) y se había acercado a su ama con el hocico teñido. Admirada ante el color, la joven declaró a Heracles que dejaría de amarlo si no le procuraba un vestido del mismo color. Dócil, Heracles buscó, hasta encontrarlo, el tinte purpúreo, gloria de Tiro.
 
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