Hathor

Siete. Aunque en los textos egipcios no vienen mencionadas como siete, bajo este nombre, se agrupan siete hadas que eran las encargadas de determinar el destino del niño en el momento de su nacimiento. Por la misma razón, también determinaban el sino del difunto en su renacimiento en el Más Allá. Ellas se encuentran en el capítulo 148 del Libro de los Muertos, donde son las encargadas de surtir de alimentos y bebidas al finado. Estas hadas se hacían acompañar por un toro, denominado generalmente "El Toro del Oeste, Señor de la Eternidad" y cuatro remos que simbolizaban los puntos cardinales. Aunque en los textos no aparecen siempre con los mismos nombres, mencionaremos los que se recogen en la tumba de la reina Nefertari, esposa de Ramsés II: )o( 1.- Casa de los Kas, Señora del Universo. )o( 2.- La Oculta que Reside en su Sitio. )o( 3.- Jemmis, que Ennobleció al Dios. )o( 4.- La que Rodea a los Cielos, la que Levanta a los Dioses. )o( 5.- Grande en su Amor, la del Pelo Bermejo. )o( 6.- Aquella Cuyo Nombre Tiene Poder Sobre el Oeste. )o( 7.- Tu Nombre Florece a Través de tu Habilidad. En el Libro de los Muertos, capitulo 141, poseen los siguientes nombres: )o( 1.- Castillo del Ka, Señora del Universo. )o( 2.- Nube del cielo que Eleva al Dios. )o( 3.- La Jemmita que Envuelve al Dios. )o( 4.- La del País del Silencio, que se halla al Frente de su Lugar. )o( 5.- Grande es su Amor, la Bermeja. )o( 6.- Poseedora de Vida, la Creadora. )o( 7.- Aquella cuyo Nombre causa Autoridad en (su) Categoría. Otro texto, recogido en el templo de Hathor en Dendera, nos ofrece información acerca del origen de estas siete "hadas", aunque la procedencia y las formas podían variar de un santuario a otro. De este modo encontramos: )o( 1.- Harhor de Tebas. )o( 2.- Hathor de Heliópolis. )o( 3.- Hathor de Afroditópolis. )o( 4.- Hathor de la península del Sinaí. )o( 5.- Hathor de Momemfis. )o( 6.- Hathor de Heracleópolis. )o( 7.- Hathor de Keset. )o( Las vacas representaron en Egipto el concepto de fertilidad, desde un punto de vista eminentemente maternal, mientras que el toro fecundador que las acompaña es el heraldo de los dioses, simbolizando la fecundidad del suelo, la potencia y el poder germinativo. Su iconografía son siete vacas acompañadas de un toro o siete jóvenes con cuernos liriformes y disco solar sobre la cabeza, tocando instrumentos musicales. No tuvieron lugar de culto específico. Pertenecieron al culto funerario y por lo tanto aparecen representadas en los muros de las tumbas principalmente de Imperio Nuevo.
 
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