Herishef
Su nombre griego es Harsaphes o Ársafes. El culto de este dios egipcio parece remontarse a comienzos del Período Tinita, alcanzando importancia durante el Primer Período Intermedio, cuando Heracleópolis se convirtió en la capital de Egipto. Lleva el título de "El que está sobre su lago" posiblemente en relación con su función creadora en el pequeño lago que había en la antigua ciudad de Heracleópolis, más concretamente en su templo según la tradición. Este lago había nacido de la misma sangre del dios. El capítulo 175 A del Libro de los Muertos narra la leyenda del dios. Menciona cómo Herishef, identificado con un aspecto de Osiris, se hace portador de la corona Atef. En el mito, Ra le otorga este atributo para que hombres y dioses le teman y respeten. Debido al peso y al "calor" de la corona, Herishef tiene un gran dolor e hinchazón de cabeza. Por ello, Ra ordena a la sangre que mane para aliviar la congestión y ésta, queda depositada en el suelo, formando el lago de Heracleópolis. A partir de ese momento, Herishef no volvió a sufrir ningún dolor. En su aspecto de dios de la fertilidad, está conectado con el agua así como con la justicia. Hace posible la buena crecida y participa en ritos agrícolas como "el de Abrir la Tierra", sobre todo en Menfis, Mendes, Busiris y Abidos. A causa de la identificación entre lo "fértil" y lo "creador" Herishef se asimila con dioses tanto hacedores del mundo como deidades conectadas con el Nilo. De este modo, aparece con epítetos suficientemente explícitos: "Aquel del Falo Potente". Identificado con Shu, Herishef es uno de los pilares del cielo, mientras que como Nefertum, emerge de las aguas caóticas para comenzar la creación. Identificado con Jonsu, pudo ser una forma del dios en el norte. La Madre Divina en Heracleópolis, tenía con frecuencia un título que guardaba relación con Jonsu. El carnero simbolizó en Egipto la fecundidad, entendida ésta bajo un marcado carácter sexual, dándose a estos dioses la cualidad de divinidades creadoras. Como ocurre con los otros dioses del panteón, la solarización de los dioses acaecida en la Dinastía V, provoca que durante las Dinastías IX y X sufra una identificación con Ra. Este dios es una fusión entre los dioses Osiris y Ra interpretándose que era la divinidad que personificaba el alma de ambos. En algunos textos también aparece asimilado a Atum, Shu, Ptah, Nefertum, y al Ba de Horus; bajo este último aspecto se consideró dios nacional. Igualmente se identifica con Jnum de Elefantina, Amón y el carnero de Mendes. En Heracleópolis aparece junto a una forma de Osiris llamado "Neref", siendo su pareja una Hathor local, la "Señora de Nennesu", nombre de la capital, aunque parece que esta pareja careció de descendencia. De cualquier modo, fue identificado en este lugar con Jonsu por la relación de éste con Haracles y por lo tanto con Herishef. Relacionado igualmente con el dios carnicero y sanguinario Shesmu, en directa identificación con la fertilización, venerado como el dios carnero que caminaba a la cabeza de los personajes que efectuaban los sacrificios. Estuvo identificado al asiático Reshep. Su iconografía es la de un hombre con cabeza de carnero, cuernos ondulados y corona Atef con disco solar. En algunas ocasiones aparece con la corona blanca. No es frecuente encontrar a Herishef bajo el aspecto animal, en cualquier caso, cuando aparece lo encontramos como un carnero de cuernos ondulados. Posiblemente era originario de Heracleópolis Magna (los griegos dieron este nombre a la ciudad precisamente porque identificaron este dios con Heracles), recibiendo veneración en Heracleópolis Parva, Bubastis, Menfis y Momenfis. Su culto se extendió a los oasis posiblemente por influencia de las rutas caravaneras que salían de su ciudad. Igualmente, se encuentra mencionado en Abidos, Dendera y en Abu Simbel.

