Mafdet

En la mitología del antiguo Egipto, esta diosa es venerada desde el Período Tinita y está presente en los Textos de las Pirámides, donde asesina a la serpiente maligna Dyeser Tep "la de Cabeza Alta", con sus garras. Su representación más frecuente es la de fetiche o la de animal que sube por el instrumento que se empleaba para ajusticiar, con el que estaba identificada. Éste, consistía en un palo curvado en el extremo con un rollo de cuerda alrededor del mango y una cuchilla que sobresalía de él. Curiosamente este instrumento simbolizaba tanto vida como muerte, quizá en un intento de subrayar ambas posibilidades que siempre estarían en manos de la diosa. Muchas veces aparece en las proas de las barcas. Este objeto también se relacionó con el arpón empleado por Horus para herir a Seth y por tanto, por analogía, ella era el arpón real que mágicamente se convierte en la diosa que aniquila con sus garras a los enemigos, tanto humanos como divinos, (genios maléficos del Más Allá) y a todos aquellos criminales que hubieran desestabilizado el Maat, vinculándola finalmente con la justicia. Complementariamente, ostenta el título de "Señora del Castillo de la Vida" o "Dama de la Morada de vida", en alusión al lugar donde se sanaba a los enfermos, ya que tenía poderes curativos. Mafdet es una diosa muy agresiva y feroz que protege contra las serpientes y los escorpiones a los que aniquila con sus garras, siendo por tanto una de las divinidades a las que se invocaba cuando se deseaba evitar las mordeduras y picaduras de aquellas. Bajo su aspecto funerario, también puede ser beneficiosa, y en algunos fragmentos, encontramos que Mafdet es una de las diosas encargadas de auxiliar a los difuntos con tanta agresividad como la que emplea para matar. Finalmente, también aparece citada en el Libro de los Muertos. Por su estrecha relación con la justicia, es la esposa de Thot y la hermana gemela de Seshat. Se la relaciona con Upuaut, Anubis y Bes. El animal que la representa no se ha podido determinar con exactitud, puede ser un leopardo, una jineta o un lince que más tarde sufrió una transformación hasta ser representada a modo de pantera. No tuvo un centro de culto propio; se la veneraba junto a otros dioses y en entornos relacionados con la justicia.
 
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