Mehet-Ueret

Transcrito también como Meretueret, Merhetueret, Methiur y Methuer. Su nombre griego era Methyer. En la mitología del antiguo Egipto, esta deidad está presente en los Textos de las Pirámides, y figura como el camino de agua por el que el rey y el sol navegan. Su nombre significa "el Gran Diluvio" en referencia a las aguas primordiales que rodean la tierra y a la crecida anual del Nilo. En los Textos de los Sarcófagos y en el Libro de los Muertos, es un aspecto de la diosa Menhit y por extensión de Hathor. Tiene una marcada función creadora ya que los textos nos indican que "en sus piernas se ha visto nacer al sol", es decir representa la vaca que se traga el sol al anochecer para darlo a luz en la mañana completamente renacido. Mehet-Ueret es la deidad que lo hace salir del Nun y lo levanta en sus cuernos. Unida a la leyenda de Sobek (como demiurgo) se explica que el Nun aún se encontraba presente en el lago Karun (en el Fayum). En este lugar en donde habitaba el dios cocodrilo Sobek sumergido en las aguas del Nun y donde el mundo había emergido por vez primera. Este dios por orden de Ra (que se encontraba imbuido en el mismo Sobek) había ordenado que naciera la vaca Methyer para que, de este modo y por medio de ella, la creación se pusiera en marcha. En otros textos Methyer aparece como una parte del mismo Nun, siendo ésta la que dió vida al orden, es decir, la personificación de las aguas caóticas dispuestas a ordenarse. Siendo representante de las aguas primordiales, también lo era del cielo, considerado como parte de estas aguas que se habían originado al separarse y al crear el espacio donde situar al aire, la tierra, los dioses, los animales y las plantas. En algunos textos, Methyer figura como madre de unos dioses del área de Tebas, llamados "Los Siete Sabios". Estas deidades con forma de halcón, estaban igualmente inmersos en las aguas y protegidos por el Ojo de Ra (Methyer). Ésta, dependiendo de la versión consultada, figura como la esposa del Sol. Dichos dioses (los Siete Sabios), estaban relacionados con Thot en cuanto a que eran divinidades asignadas a todas las áreas de enseñanza y patronos de las letras. Las vacas fueron en Egipto símbolo de fertilidad bajo un marcado carácter maternal, relacionadas con antiguas Diosas-Madres. Por ello, en la época arcaica los fallecidos se hacían enterrar envueltos en una piel de este animal por su analogía con el renacimiento del difunto en el Más Allá. En su iconografía aparece representada como una vaca con cuernos liriformes, entre los que surge un disco solar y dos plumas de avestruz. Mehet-ueret, está adornada con el collar Menat, y sale de la montaña entre un haz de papiros. También como una vaca en pie con el vientre estrellado. Su aspecto antropomorfo es muy poco usual y es el de una mujer con cabeza de vaca y disco solar entre los cuernos, estando en pie sobre una alfombra roja y llevando el collar Menat. Era originaria de Sais.
 
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