Anfión
Anfión es hijo de Zeus y de Antíope, y hermano gemelo de Zeto. Nació en Eléuteras, Beocia, y, recién nacido, fue expuesto, junto con su hermano, en el monte por su tío abuelo Lico. Los dos niños fueron recogidos por un pastor, que los crió. A diferencia de otras mitologías, donde los gemelos marcan un carácter distinto entre ellos compensando bondad con maldad, o egoísmo con altruismo, Anfión y Zeto simbolizaron todo lo contrario, fueron un modelo de entendimiento entre hermanos, que en vez de presentar una competencia entre ellos, representaba un ejemplo de compensación: mientras Zeto sobresalía en las labores más rudas y manuales, como por ejemplo la ganadería o la lucha, Anfión era el lado delicado, aficionado a la música y el Arte. Hermes, fue su mentor, se dice que él mismo le regaló una lira y le había enseñado a tocarla. Cuéntase que los dos jóvenes acostumbraban a discutir acerca de los respectivos méritos de sus habilidades. Anfión, de carácter más suave que su hermano, cedía con frecuencia, hasta el extremo de renunciar en ocasiones a la música. Entretanto, su madre Antíope era prisionera de su tío Lico y tratada como esclava por la esposa de éste, Dirce, celosa de su belleza. Pero una noche, las ataduras que la retenían cautiva cayeron milagrosamente, y la mujer, sin ser vista por nadie, pudo llegar hasta la cabaña donde vivían sus hijos. Estos la reconocieron y la vengaron dando muerte a Lico y a su esposa Dirce. El castigo a la mujer fue horrible: atáronla viva a un toro, que la arrastró y la desgarró en las rocas. Luego los dos hermanos reinaron en Tebas en lugar de Lico. Rodearon la ciudad de murallas. Zeto transportaba las piedras cargándoselas a la espalda, mientras Anfión se limitaba a atraérselas a los sones de su lira. Más tarde Anfión casó con Níobe, hija de Tántalo, con la que tuvo numerosa descendencia. Según ciertos autores, fue muerto por Apolo junto con sus hijos. Según otros, se volvió loco y trató de destruir un templo del dios, el cual le atravesó de un flechazo.

