Casio Longino
Gayo (Caius Cassius Longinus) (siglo I a.C.). General y político romano y uno de los asesinos de César. Casio comenzó su carrera como cuestor de Craso, Marco Licinio en la guerra pártica, donde se distinguió y escapó de la batalla de Carras (Harrán) en el 53, dirigiendo la retirada de los restos del ejército y salvando a una de las divisiones del ejército romano del desastre. Organizó la defensa de Siria, aplastó una rebelión en Judea en el 52 y rechazó una invasión de los partos en el 51. En el 49 fue tribuno de la plebe apoyando a Pompeyo, que lo nombró prefecto de su flota. Al oír las noticias de Farsalia, en el 48 hizo las paces con César entregándole una escuadra que mandaba, obteniendo de éste modo su favor; fue nombrado legado. Siendo pretor en el 44, organizó la conspiración para asesinar a César: quería ampliar el complot y asesinar también a Antonio, Marco, pero Bruto vetó ese plan. El odio del pueblo contra los conspiradores le obligó a abandonar Roma y en junio fue encargado por el Senado para supervisar la importación de grano desde Sicilia. Su siguiente encargo fue gobernar Cirene, pero Casio se peleó con Antonio y navegó hacia Asia y luego a Siria, cuyo gobierno le había prometido César. Pero la Asamblea del pueblo le había concedido esta provincia al cesariano Cornelio Dolabela por cinco años. Casio se ganó el apoyo de los ejércitos de Bitinia y Siria, que entonces estaban asediando a Baso, Cecilio en Apamea, y de las tropas del propio Baso. Interceptó las tropas que venían de Egipto y las obligó a unirse a él, y tras tomar Laodicea, donde se había refugiado Dolabela, se apoderó también del ejército de aquel. Tras la batalla de Mutina, el Senado encargó a Bruto y a Casio el gobierno de la provincias orientales, pero la ley de Pedio los proscribió por el asesinato de César. Casio envió Labieno, Quinto a Partia para reclutar tropas que ayudaran a derrotar a los triunviros. Casio obtuvo tropas y dinero durante su viaje a través de Siria y Asia hasta Macedonia para unirse a Bruto, tomando por el camino Rodas al asalto, e intentar salvar la República. Casio, tras haber castigado a la isla de Rodas y recaudar los tributos de Asia, unió su ejército, en la ciudad de Sardes, al de Bruto. Atravesando el Helesponto ambos llegaron a Macedonia, acampando con cerca de cien mil hombres junto a Filipos, en espera del ejército de los triunviros. Mientras Bruto, al frente de un ala del ejercito vencía a Octavio, Casio, derrotado por Antonio e ignorando la victoria de Bruto, se quitó la vida (23 octubre 42) suponiéndose que lo fue a manos de su liberto Píndaro, por orden suya o sin ella. Poco después Bruto enterraría su cadáver en Tapso. Bruto derramó lágrimas sobre su cadáver llamándole "el último romano". Su esposa Junia, hermanastra de Bruto hija de Servilia, la amante de César, sobrevivió hasta el 22 a.C..

