Saturno
Saturno es un antiquísimo dios itálico, que ha sido identificado con Crono. Pasaba por haber venido a Italia desde Grecia en época muy remota, cuando Júpiter (entiéndase Zeus) lo destronó y precipitó desde lo alto del Olimpo. Se instaló en el Capitolio, en el emplazamiento de la futura Roma, y allí fundó un pueblo fortificado que, en la tradición, llevaba el nombre de Saturnia. También se decía que había sido acogido en este lugar por un dios aún más antiguo que él y asimismo inmigrado de Grecia: el dios Jano. Este reinado de Saturno en el Lacio, llamado así porque el dios se había ocultado en él, latuerat, fue extraordinariamente próspero. Fueron los tiempos conocidos como la Edad de Oro. Saturno prosiguió la obra civilizadora iniciada por Jano y enseñó a los hombres sobre todo el cultivo de la tierra. En este momento, la población italiana estaba formada por Aborígenes, quienes le debieron sus primeras leyes. Se representaba a Saturno armado con una hoz o una podadera. Y por esto se relacionaba su nombre con el invento, o por lo menos con la generalización, del cultivo y la poda de la vid. Los días consagrados a Saturno eran los Saturnales. Con ellos terminaba el mes de diciembre, así como el año. Estaban ocupados por fiestas mas o menos licenciosas, durante las cuales se subvertían las clases sociales: los esclavos mandaban a sus amos, y éstos les servían a la mesa. En la época imperial, con el desarrollo de la romanización en África, Saturno no sólo encarnó a Crono, sino también, en los países púnicos, al gran dios cartaginés Baal. Ver, Edad de oro.

