Selge

Importante ciudad en Pisidia, en la ladera sur de los montes Tauros, en la parte donde el río Eurimedonte fuerza su camino a través de las montañas hacia el sur. La ciudad se creía que era una colonia griega, por Estrabón, que dice que fue fundada por espartanos, pero añade que antes había sido fundada por Calcas. La acrópolis de Selge lleva el nombre de Kesbedion. El distrito donde estaba la ciudad era muy fértil, dando mucho vino y aceite, pero la ciudad era de difícil acceso, al estar rodeada de precipicios y torrentes que iban hacia el río Eurimedonte y hacia el río Aksu, por lo que hacía falta puentes. Por sus excelentes leyes y situación política, Selge creció y se convirtió en la ciudad más populosa y poderosa de Pisidia, y en un momento dado podía llevar 20.000 soldados al campo de batalla. Por esto, y su valor en la batalla, fueron considerados como dignos parientes de los espartanos, los habitantes de Selge nunca se doblegaron a ninguna potencia extranjera, sino que permanecieron disfrutando de su propia libertad e independencia. Cuando Alejandro Magno pasó por Pisidia (333), Selge envió una embajada y ganaron su favor y amistad. En ese momento estaban en guerra con Termeso. En el momento que Aqueo se convirtió en señor del oeste de Asia, Selge se encontraba en guerra con Pednelissos, que fue sitiada por ellos. Aqueo, por invitación de Pednelissos, envió una gran fuerza contra Selge (218). Después de un largo y vigoroso asedio, los habitantes de Selge, siendo traicionados y desesperados de resistir a Aqueo por más tiempo, enviaron negociadores a pedir la paz, que se les concedió en los siguientes términos: que pagaran 400 talentos de inmediato, devolver los prisioneros de Pednelissos, y después de un tiempo pagar 300 talentos más. A partir de este momento y durante mucho tiempo, no se tiene ningún dato sobre la historia de Selge, hasta el siglo V. Zósimo le llama pequeño pueblo, no lo suficientemente fuerte como para resistir un ataque de godos. Es extraño que Plinio el viejo no hable de Selge, porque sabemos por sus monedas que aún era una floreciente ciudad en la época de Adriano, y también es mencionada por Ptolomeo y Hierocles. Independientemente de vino y aceite, el campo alrededor de Selge era rico en madera, con una gran variedad de árboles, entre los cuales el storax se valoraba mucho por la producción de un fuerte perfume. En Selge también se hacía un ungüento preparado a partir de la raíz del iris. Los restos de la ciudad consisten principalmente en partes del muro que rodeaba la misma y de la acrópolis. Unos pocos vestigios han sobrevivido del gimnasio, la stoa, el Estadio y la Basílica. Existen también los perfiles de dos templos, pero el monumento mejor conservado es el teatro, restaurado en el siglo III. Hoy, Sirk o Serük, dentro del Parque Nacional de Koprulu Kanyon, Turquía.
 
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