Demódoco

El más célebre de este nombre, era el aedo que cantaba en la corte de Alcínoo, rey de los feacios, durante el banquete en que Ulises narró sus aventuras. Las Musas, que lo querían, lo habían privado de la vista, pero en cambio le habían otorgado el don de conmover con sus cantos el corazón de los humanos.
 
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