Agenor

Agenor desciende, por Io y su hijo Épafo, del propio Zeus. Épafo tuvo, efectivamente, una hija, Libia (que dio su nombre a la región del África así llamada) la cual, uniéndose a Posidón, engendró a dos gemelos, Agenor y Belo. Mientras Belo reinaba en Egipto, Agenor se estableció en Siria. Reinó en Tiro y Sidón. Cuando Cefeo y Casiopea aceptaron la boda de su hija Andrómeda con Perseo por haber matado éste al monstruo marino que los acosaba, llamaron a Agenor y le prometieron la mano de su hija, con la esperanza de que les liberase de Perseo, al que no querían como yerno. Agenor se presentó con un pequeño ejército e interrumpió la boda, pero Perseo les rechazó usando como arma letal la cabeza de la gorgona Medusa. Después de esto Agenor renunció a reclamar a Andromeda y se casó con Telefasa y tuvo de ella varios hijos: una hembra, Europa, y tres varones, Cadmo, Fénix y Cílix. Cuando su hija Europa fue raptada por Zeus, que había tomado la forma de un toro, Agenor envió a sus hijos en su busca, con orden de no volver sin haberla encontrado. Los jóvenes partieron, y, a medida que su búsqueda les iba pareciendo vana, fundaron ciudades, en las que se establecieron, en Cilicia, en Tebas, en Tasos, en Tracia. Fénix se asentó en Fenicia. Las tradiciones discrepan en lo relativo al nombre de los hijos de Agenor. Eurípides menciona a Cílix, Fénix y Taso. Pausanias, Taso, y Heródoto habla de colonias fenicias establecidas en la isla de este nombre, así como de una colonia fundada en la isla de Tera por Cadmo. Diodoro de Sicilia conoce una, fundada también por Cadmo, en Rodas. Estas leyendas son tradiciones locales que conservan el recuerdo de establecimientos fenicios, cuya expansión jalonan. A veces, en vez de Telefasa se cita como esposa de Agenor a Argíope, e incluso a su sobrina Antíope, hija de Belo.
 
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