Alcátoo
Hijo de Pélope, rey de Élide, y de su esposa Hipodamía. Hermano de Atreo y de Tiestes. Habiendo prometido el rey Megareo otorgar la mano de su hija a quien diera muerte al león que había devorado a un hijo suyo, presentóse Alcátoo y logró eliminar a la fiera, obteniendo la ofrecida recompensa. Abandonó a su primera mujer, Pirgo, y casó con Evecme, hija de Megareo. Al propio tiempo, obtuvo el trono de Onquesto. Más tarde, habiendo saqueado los cretenses la ciudad de Mégara, Alcátoo, con ayuda de Apolo, reconstruyó las murallas derribadas (Ver, Megareo). Todavía en la época histórica se mostraba la piedra sobre la cual Apolo habría depositado su lira mientras trabajaba en el muro, piedra que había conservado propiedades notables. Cuando era golpeada con un guijarro resonaba, dando un sonido musical. Uno de los hijos de Alcátoo, Isquépolis, había hallado la muerte en la cacería del jabalí de Calidón. Su hermano Calípolis, el primero en saber la noticia, precipitóse a comunicársela a su padre, a quien encontró celebrando un sacrificio a Apolo en la ciudadela. En su impaciencia, Calípolis desbarató la ceremonia y alteró el ritual del fuego sagrado. Alcátoo, enojado y creyendo que su hijo se proponía ofender a los dioses, lo mató de un golpe con un madero encendido. (Ver, Poliido). Alcátoo tuvo también una hija, Ifínoe, cuya tumba se mostraba en Mégara.

