Corinto

Corinto, epónimo de la ciudad del mismo nombre, pasaba entre sus habitantes por haber sido uno de los hijos de Zeus pero ésta era una pretensión de la que se burlaban los demás griegos, de tal suerte que la fórmula "Corinto, hijo de Zeus", se había convertido en expresión proverbial para designar un estribillo monótono. En realidad, se decía que era hijo de Maratón (Ver). Huyó al Ática con su padre, y, a la muerte de Epopeo, ambos volvieron a Corinto. Fallecido Maratón, Corinto subió al trono de la ciudad (Ver, Epopeo). Murió sin hijos, y los corintios llamaron entonces a Medea (Ver). Según una tradición, habría sido asesinado por sus súbditos (Ver, Gorge). Su muerte fue vengada por Sísifo, que le sucedió en el trono.
 
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