Melicertes

Melicertes es el hijo menor de Ino, que ella arrastró al mar, arrojándose después la propia Ino. Mientras ésta se convertía en la diosa Leucótea, Melicertes pasaba a ser el dios Palemón (Ver, Leucótea). Existían distintas versiones de la muerte de Melicertes y de su divinización. Unas veces se contaba que su padre Atamante lo había arrojado en un caldero de agua hirviendo, del cual lo había sacado su madre antes de suicidarse con él; otras, que la propia Ino lo había echado al caldero y después se había arrojado al mar con el cadáver en brazos. Otras, en fin, que había huido con el niño vivo y se habían ahogado los dos juntos. Los Juegos Ístmicos se celebraban en honor de Palemón-Melicertes. A este respecto se decía que, en el lugar donde Ino se arrojó al agua, entre Mégara y Corinto, un delfín había llevado hasta la costa el cuerpo de Melicertes, colgándolo de un abeto. Sísifo, hermano de Atamante, que a la sazón reinaba en Corinto, encontró el cadáver y mandó enterrarlo. Por orden de una nereida, dispuso que se le tributase un culto con el nombre de Palemón y fundó los Juegos Ístmicos como juegos guerreros fúnebres en su honor. Ver, Palemón, Leucótea.
 
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