Archivos griegos

Los primeros archivos fueron los registros conservados por los centros religiosos tales como Delfos. En la mayor parte de las ciudades clásicas los documentos públicos se inscribían en piedra y se situaban en lugares públicos predeterminados, dejando aparte códigos legislativos tales como los de Gortina y de Solón en Atenas, inscritos en madera. Únicamente Atenas se hizo con una oficina organizada de forma específica como registro público, el Metroon, hacia el final del siglo V a.C.. Algunas ciudades helenísticas colocaban los documentos inscritos más importantes en muros-archivo. Pero una documentación burocrática a gran escala limitó su existencia al Egipto ptolemaico, estimulada por la fácil disponibilidad de papiro.
 
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