Diañu Burllón
o Diablo burlón, en castellano. Personaje mitológico asturiano con forma humana de cintura para arriba y con patas de cabra. En la mitología asturiana el Diañu Burllón habita en bosques y prados. Suele resultar más bromista que maligno, de ahí su nombre, dedicándose a gastar bromas a los campesinos. El Diañu Burllón tiene además el poder de aparecer con diferentes formas, por ejemplo como caballo normalmente aunque también como cordero o incluso como un niño. Cuando toma forma de caballo suele desbocarse y hacer caer al jinete; como cordero es común que orine al que lo lleva. Frecuentemente utiliza la forma de animal domestico o de niño para poder así entrar en las casas. A este personaje mitológico se le atribuye, además, la ocultación de tesoros abandonados. A pesar de que la faceta de travieso es la más conocida, en el occidente de Asturias es un reconocido constructor de monumentos como puentes y castros. A pesar de no ser excesivamente dañino para las personas, es adorado por les bruxes del oriente y centro de Asturias y representa al macho cabrío y al diablo. El mito del diañu burllón esta muy difuminado, debido probablemente al uso que de este mito hizo la iglesia, que lo utilizó como tema ejemplarizante de manera que sus víctimas eran personas de mala vida, como borrachos o vagabundos.

