Probo

Marco Aurelio (Marcus Aurelius Probus) (siglo III). Emperador romano. Tras el corto intervalo senatorial (275-276, con Tácito y Floriano), Probo (276-282), originario de Sirmium, en Pannonia reanudó la tradición de los emperadores ilirios. Desarrolló su carrera militar en el Danubio bajo Valeriano pero combatió con Aureliano en África, en Egipto y contra los palmirenos. Pronunciamientos militares, revueltas internas y masivas ofensivas de los bárbaros en las fronteras del Rhin y el Danubio obligaron a Probo a poner esa experiencia al servicio de una infatigable actividad bélica, durante los seis años de su reinado. Desde el año 275 y aprovechando el desguarnecimiento de la frontera del Rhin, francos y alamanes habían invadido la Galia, sometiendo a saqueo un buen número de ciudades. Probo logró restablecer la situación tras dos años de duros combates (277), pero su marcha hacia el frente del Danubio suscitó sucesivos intentos de usurpación: Bonoso, un bretón establecido en Colonia, y Próculo, un itálico instalado en Lyon, utilizaron a su favor la ruina y el caos provocados por las invasiones para proclamarse emperadores, si bien fueron rápidamente eliminados por oficiales leales a Probo. Mientras, el emperador, consolidaba la defensa del Danubio y acudía a Oriente para reducir, en el sur de Asia Menor, a los isaurios, pueblo salvaje, que atrincherado en sus montañas, había hecho del bandolerismo su modo de vida. Resueltos también otros problemas suscitados en Oriente (las incursiones de nómadas blemios en la frontera meridional de Egipto; el intento de usurpación del gobernador de Siria, Julio Saturnino), Probo, una vez restablecida la paz en el Imperio, creyó llegado el momento de reanudar los proyectos de ofensiva contra los persas, interrumpidos por la muerte de Aureliano. Pero los soldados, agotados y enfurecidos por la férrea disciplina impuesta por el emperador lo asesinaron en las cercanías de Sirmium, su ciudad natal (octubre, 282). Durante su corto reinado y a pesar de la intensa actividad militar, Probo dedicó también su atención a los problemas económicos del Imperio, con una serie de medidas, tendentes a reactivar la producción en el campo de la agricultura. Derogó la vieja prohibición de Domiciano que impedía el cultivo de la viña en las provincias, pero, sobre todo, intentó poner en cultivo nuevas tierras en Pannonia. Recurrió para ello a las tropas establecidas en la provincia, que, como sabemos, se rebelaron contra la imposición del emperador y lo asesinaron. Probo prosiguió también en las provincias fronterizas la política de establecimiento de contingentes bárbaros en tierras vírgenes o abandonadas, para remediar la alarmante despoblación y aumentar así la mano de obra rural. Ligados así al Imperio, estos bárbaros contribuían a frenar la presión de sus congéneres sobre las fronteras y se convertieron en una importante base de reclutamiento militar que se desarrollará en épocas posteriores.
 
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