Segunda Tetrarquía romana

El 1 de mayo del 305, estimando que la nave del Estado estaba preparada para aguantar todas las tormentas Diocleciano renunció al poder en la ciudad de Nicomedia. Con arreglo a lo estipulado, los Césares Galerio y Constancio Cloro recibieron la dignidad augustal y se nombraron como nuevos Césares a Maximino Daya y Severo. En estos nombramientos se dejó de lado a Majencio, hijo de Maximiano, y a Constantino, hijo de Constancio Cloro. No era nada extraño, porque el principio sobre el que Diocleciano construyó la tetrarquía eran la cooptación, la elección participativa en el poder y el parentesco adoptivo. Se pensaba, ingenuamente, que estos principios acabarían por mostrarse superiores a los derechos hereditarios y a la fuerza de la sangre. No resistieron la primera prueba. )o()o( Augustos: Constancio I y Galerio )o()o( Césares: Severo y Maximino Daya
 
Volver