Berenice
(Iulia Berenike) (28-ca.80). Princesa judía, nacida en el 28, hija de Herodes Agripa I, hermana de Herodes Agripa II y biznieta de Herodes el Grande. Dotada de una belleza extraordinaria, celebrada por los escritores latinos. rozaba ya de una reputación detestable cuando casó con su tío Herodes II de Calcis contando sólo diez años. Al dejarla su padre, el populacho de Cesarea echó sus estatuas a lugares inmundos. A la muerte de éste heredó el trono el hermano de Berenice, Agripa II, y la viuda continuó habitando en el palacio real hasta que, para acallar los rumores que circulaban acerca de sus amores con Agripa I, casó con Polemón, rey de Olba, en Cilicia, abandonándole poco después para ir de nuevo en busca de su hermano. Al estallar la revolución de Judea contra los romanos (66), Berenice y Agripa, que eran decididos partidarios de éstos, se vieron obligados a salir de Jerusalén y se dirigieron a Roma, donde Berenice conoció a Tito, el futuro emperador, que la hospedó en su palacio y concibió por la princesa judía una gran pasión, y hasta se hubiera casado con ella a no ser por la actitud resueltamente opuesta del pueblo, alarmado por la escandalosa conducta de la judía y las alusiones frecuentes a su pasado, todo lo cual movió al emperador Vespasiano a ordenarla salir de la capital. A la muerte de éste volvió a Roma (79), pero Tito ni la recibió. Se encontró la inscripción griega del zócalo de una estatua que había sido elevada en Atenas a Berenice. Fue defendida en un juicio por Quintiliano.

