Épito

Biznieto de Épito, hijo de Hipótoo. Su padre era el rey de Mesenia, Cresfontes, y su madre, Mérope, hija de Cípselo. Sus hermanos y su padre murieron en un motín, pero Épito logró escapar y fue a refugiarse al lado de su abuelo. Ya mayor, volvió, apoyado por arcadios y unos príncipes dorios hijos de Aristodemo y de Istmio, y vengó a los suyos. Dio muerte a Polifontes, responsable del alzamiento, quien, después de caído Cresfontes, se había apoderado de su esposa Mérope y se había casado a la fuerza con ella. Épito liberó a su madre y reinó en el país (Ver, Mérope). Su reputación de virtud y prudencia fue tal, que sus descendientes, llamados hasta entonces Heraclidas, recibieron el apelativo de Epitidas. Sucedióle en el trono el rey Glauco. Ver, Mérope.
 
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