Ésaco

Hijo de Príamo y Arisbe, había recibido de su abuelo Mérope el don de interpretar los ensueños. Por eso, cuando Hécuba, poco antes de dar a luz a Paris, soñó que paría un tizón encendido que prendía fuego a toda la ciudad de Troya, se le interrogó sobre el significado de tan extraño ensueño. Respondió que el niño que iba a nacer sería causa de la ruina de la ciudad y aconsejó se le diese muerte en cuanto viniera al mundo (Ver, Paris, Hécuba). Pronto murió la esposa de Ésaco, Astérope, mordida por una serpiente, y él se arrojó al mar. Compadecida, Tetis lo transformó en pájaro, probablemente una especie de somormujo.
 
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