Eulímene

Eulímene es una joven de Creta, hija del rey del país, Cidón. Su padre la había prometido con un tal Áptero, que pertenecía a la aristocracia de la isla. Pero ella amaba a Licasto, y era correspondida por él, hasta el punto de que desde hacía tiempo era su amante. Habiéndose sublevado algunas ciudades cretenses contra Cidón, éste interrogó al oráculo para saber cómo debía obrar, y se le respondió que tenía que ofrecer el sacrificio de una virgen a los héroes del país. Cidón mandó echar suertes entre las jóvenes y fue designada su hija Eulímene. Entonces Licasto, para salvarla de la muerte que la amenazaba, contó a Cidón las relaciones que lo unían con la muchacha. Pero el pueblo opinó que éste era un motivo todavía mayor para merecer la muerte, y Eulímene fue sacrificada. Cidón mandó abrir su cuerpo, y pudo comprobarse que estaba encinta. Áptero, temiendo represalias por parte de Licasto, le preparó una trampa y lo mató. Luego se desterró a Janto cerca de Térmera (Licia).
 
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