Caribdis
En la roca que, cerca de Mesina, bordea el estrecho que separa Italia de Sicilia, vivía en otro tiempo un monstruo, llamado Caribdis. Era una hija de la Tierra y de Posidón, y durante su vida humana había mostrado una gran voracidad. Cuando Heracles pasó por allí conduciendo los rebaños de Geriones, Caribdis le robó varios animales y los devoró. Zeus la castigó fulminándola y precipitándola en el mar, donde se convirtió en monstruo. Habitaba junto a Escila, otro monstruo marino, en un estrecho paso marítimo. Los dos lados del estrecho estaban al alcance de una flecha, tan cercanos que los marineros que intentaban evitar a Caribdis pasaban demasiado cerca de Escila y viceversa. La expresión "entre Escila y Caribdis" ha llegado a significar estar entre dos peligros de forma que alejarse de uno hace que se caiga en el otro. Tres veces al día, Caribdis absorbía agua de mar en gran cantidad, tragándose todo lo que flotaba, incluso los barcos que se hallaban en aquellos parajes, adoptando así la forma de un remolino que devoraba todo lo que se ponía a su alcance; luego devolvía el agua absorbida. Los argonautas fueron capaces de evitar ambos peligros gracias a que los guió Tetis, una de las nereidas. Cuando Ulises cruzó el estrecho de Mesina, escapó una vez al monstruo, pero tras el naufragio que siguió al sacrilegio contra los bueyes del Sol (Ver, Ulises), fue arrastrado, sobre el mástil de su nave naufragada, por la corriente de Caribdis. Sin embargo, tuvo la habilidad de agarrarse a una higuera que crecía en la entrada de la gruta donde se ocultaba el monstruo. Después, cuando volvió a salir el mástil vomitado por Caribdis, Ulises lo recobró y reanudó su viaje. Tradicionalmente, la ubicación de Caribdis en el estrecho de Mesina hace que se la asocie con el remolino que forman las corrientes que se encuentran en la zona, pero rara vez es peligroso. Investigaciones recientes han reexaminado la ubicación y sugieren que esta asociación es errónea, y que un origen más probable de la historia podría hallarse cerca del cabo Skilla, al noroeste de Grecia. Otros investigadores, sin embargo, sostienen que se trata de un lugar puramente fabuloso que no es posible identificar con ningún escenario real. Caribdis fue originalmente una ninfa marina que inundó la tierra para ampliar el reino submarino de su padre, hasta que Zeus la transformó en un monstruo. Ver, Escila.

