Catreo
o Crateo. Otro de los hijos de Tegeates, en opinión de los habitantes de Tegea o uno de los cuatro hijos que Minos tuvo de Pasífae y su sucesor en el trono de Creta, según los cretenses. Un oráculo le había advertido que moriría a manos de uno de sus hijos, que eran cuatro: tres hembras, Aérope, Clímene y Apemósine, y un varón, Altémenes. Catreo ocultó el oráculo a sus hijos, pero Altémenes y Apemósine tuvieron noticia de él. Ambos huyeron de Creta para evitar que se cumpliese el vaticinio, y se trasladaron a Rodas, donde fundaron una ciudad llamada Cretenia, nombre derivado del de su isla natal. Entretanto, Catreo, por miedo al oráculo, entregaba sus otras dos hijas, Aérope y Clímene, al viajero Nauplio, para que las vendiese como esclavas en el extranjero. Viejo ya, Catreo deseó legar el reino a su hijo y partió para Rodas en su busca. Habiendo desembarcado con sus seguidores en un lugar desierto, fue atacado por unos boyeros, que creyeron tenían que habérselas con piratas. Aunque él protestó y declaró quién era, los ladridos de los perros impidieron que fuese oído, y los pastores lo lapidaron hasta que, presentándose Altémenes, lo remató con la jabalina. Al saber lo que había hecho, Altémenes, a ruego propio, fue tragado por la tierra. El rapto de Helena por Paris se efectuó mientras Menelao se había ausentado para asistir a los funerales de Catreo, que era su abuelo por parte de su madre Aérope. Los arcadios pretendían que Catreo no era hijo de Minos, sino de Tegeates, y nieto de su rey Licaón.

