Ceneo

Ceneo, cuyo padre era el lapita Élato, empezó siendo una mujer llamada Cenis o Cénide o Cene. Pero, habiendo sido amada por Posidón, pidió al dios que la transformase en un hombre invulnerable, gracia que le fue concedida. En su nueva forma, Ceneo participó en la lucha contra los Centauros. Éstos, no pudiendo matarlo, lo golpearon con troncos de abeto y acabaron por enterrarlo vivo. Después de su muerte, dícese que Ceneo volvió a transformarse en mujer, o tal vez en un ave de brillantes alas, el flamenco. Según otra tradición, Ceneo, trocado en hombre, sintióse lleno de orgullo. Habiendo clavado su lanza en la plaza pública, exigió que se rindiese culto al arma como si fuese una divinidad. Zeus, para castigarlo, lanzó contra él a los Centauros, que lograron darle muerte. Ceneo figura en algunos catálogos de los Argonautas. Su hijo Corono era rey de los lapitas en tiempos de Heracles.
 
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