Cercopes

o Cércopes o Cercopos. Los Cercopes son dos hermanos, llamados a veces Euríbates y Frinondas, y otras, Silo y Tribalo, aunque generalmente se los designa con el nombre colectivo de Cercopes. Su madre fue Tía, una de las hijas de Océano. Los Cercopes eran dos bandidos, de elevada estatura y enorme fuerza. Asaltaban a los viandantes y los asesinaban. Su madre les había prevenido contra un cierto héroe llamado Melampigo (es decir, el hombre del trasero negro). Un día se encontraron con Heracles dormido al borde de un camino y trataron de robarle. Pero el héroe se despertó, y fácilmente dio cuenta de ellos. Colgándolos por los pies uno a cada extremo de un largo palo, se los cargó sobre el hombro como cabritos que se llevan al mercado. En esta situación se dieron cuenta de que Heracles tenía negra la parte posterior y comprendieron la profecía de su madre. Pero con sus bromas pusieron al héroe de tan buen humor que se avino a soltarlos. Sin embargo, después de esta aventura, los Cercopes continuaron su vida de rapiñas y robos hasta el día en que Zeus, irritado por su conducta, los transformó en monos y los transportó a las dos islas que cierran la bahía de Nápoles, Próscida e Isquia. Sus descendientes se quedaron en ellas, y tal es, dícese, el origen del nombre que tenía el archipiélago en la antigüedad; se le llamaba "las islas de los monos", las Pitecusas.
 
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