Cicno
"el cisne". Una leyenda del cisne hace intervenir a un tal Cicno, hijo de Apolo y de Tiria, hija de Anfínomo. Este Cicno habitaba entre Pleurón y Calidón, en Etolia. Era muy hermoso, pero caprichoso y duro, hasta el punto de que desilusionó sucesivamente a todos sus amigos y amantes, excepto a uno, llamado Filio. Cicno le impuso una serie de pruebas cada vez más difíciles y peligrosas; pero Filio, ayudado por Heracles, las superó todas (Ver, Filio). Al fin, cansado ya, abandonó a Cicno, quien, deshonrado y solo, se arrojó a un lago, junto con su madre. Apolo, compadecido, transformó a ambos en cisnes.

