Ciparisa

Ciparisa, cuyo nombre no es otro que el del ciprés puesto en femenino, pasaba, en una oscura leyenda, por haber sido hija de un "rey de los celtas", llamado Bóreas, y, por tanto, homónimo del viento procedente de Tracia. Este Bóreas había perdido a su hija, muerta joven. La había llorado mucho, y le había erigido una tumba, sobre la que plantó un ciprés, cuya esencia era entonces desconocida. Por eso el ciprés era considerado como árbol consagrado a los difuntos, y habría tomado su nombre del de la joven.
 
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