Cíquiro
Vivía en Caonia una doncella noble llamada Antipe. Un joven del país la amaba, y ella le correspondía. Los dos enamorados se encontraban, a escondidas de sus padres, en un bosque sagrado. Una vez, en este bosque, que rodeaba la tumba de Epiro (Ver), el hijo del rey del país, llamado Cíquiro, estaba persiguiendo una pantera que se había refugiado en él. Los dos amantes se ocultaron en una espesura, y Cíquiro, al ver moverse el follaje, arrojó su jabalina, e hirió mortalmente a Antipe. Cuando se acercó y vió el crimen que acababa de cometer, se volvió loco; subió de nuevo a caballo, lanzó al animal contra unas rocas y se mató. Los habitantes de Caonia rodearon con una muralla el lugar donde había ocurrido el accidente, y llamaron Cíquiro a la ciudad así fundada.

