Clinis

Clinis era un babilonio amado por Apolo y Ártemis. Era hombre rico y piadoso. Tenía por esposa a Harpe, que le dio tres hijos: Licio, Ortigio y Hárpaso, y una hija, Artémique. Con frecuencia acompañaba a Apolo al país de los hiperbóreos, donde había visto que se ofrecían asnos en sacrificio a los dioses, y quiso hacer otro tanto en Babilonia. Mas Apolo se lo prohibió bajo pena de muerte, diciéndole que se limitase a las víctimas ordinarias: carneros, bueyes y cabras. Sin embargo, dos de sus hijos, Licio y Hárpaso, no obedecieron. Presentáronse con un asno ante el altar, y se disponían a sacrificarle, cuando Apolo volvió furioso al animal que se abalanzó sobre los dos jóvenes y los destrozó, así como a su padre y al resto de la familia, que habían acudido al oír el ruido. Pero Apolo y los demás dioses se apiadaron y los transformaron en aves: Harpe y Hárpaso (cuyos nombres evocan la idea de "rapiñar") en halcones; Clinis, en águila; Licio, en cuervo; Ortigio, en paro, y Artémique, en pinzón (?), o tal vez en una especie de alondra.
 
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