Éunomo
Cuando Heracles, después de su matrimonio con Deyanira, vivía en la corte de su suegro Eneo, rey de Calidón, tuvo la desgracia de matar accidentalmente a un niño llamado Éunomo, que servía como copero y era hijo de un pariente de Eneo, Arquíteles. Como Éunomo le vertiese en las manos agua tibia destinada a lavarle los pies, Heracles quiso darle un bofetón, y se lo dio con tanta fuerza, que lo mató. Arquíteles perdonó al héroe este homicidio involuntario, pese a lo cual Heracles se desterró, marchándose a Traquis con su esposa y su hijo. A Éunomo se le llama a veces Cíato.

