Emperatrices sirias
Se denominan así a cuatro emperatrices de origen sirio, que dominaron el Imperio romano durante los 42 años que duró la Dinastía de los Severos: 193-235. Fueron, Julia Domna y Julia Mesa, que eran hermanas, e hijas de Julio Bassiano (Ver), y las dos hijas de la segunda: Julia Soemías y Julia Mamea. La irregular subida de Septimio Severo al poder, exigía ser fundamentada sobre unas bases legales. De ahí, la afirmación de la idea dinástica y del carácter hereditario del Principado, en una línea de continuidad legítima con los Antoninos. Severo se proclamó hijo de Marco Aurelio y hermano de Cómodo. Esta idea dinástica se completó con la asociación de los hijos de Septimio Severo al poder. Con los hijos, toda la familia imperial se incluyó en esta política dinástica de exaltación de la legitimidad. Como "Casa divina" (domus divina), sus miembros, y, en especial las mujeres, gozaron de las ventajas y honores del poder imperial y participaron del culto al soberano. Éstas emperatrices jugaron un papel de primer plano en la vida pública. Un nuevo palacio imperial, la "Domus severiana", levantado en el Palatino, se convirtió en el centro de una corte de estilo oriental, fastuosa de minuciosa etiqueta e innumerables servidores. Ver cada nombre.

