Avita Mamea
Julia (ss. II-III). Hija mayor de C. Julio Avito Alexiano y de Julia Maesa. Su segundo marido fue el procurador sirio Gesio Marciano, con quien tuvo al futuro emperador Marco Aurelio Severo Alejandro. Éste fue un juguete en las manos de su abuela, Maesa, y su madre, Mamea, que gobernaron el Imperio en su nombre. La muerte de Julia Maesa, en el 226, señaló el inicio de la caída del régimen y de la propia dinastía severiana. Mamea no tenía ni el ánimo viril de Maesa ni la imperturbable decisión de Domna, su tía. Su buena voluntad y su enfermiza solicitud hacia su hijo no eran suficiente caudal para resolver los graves problemas del Imperio. La intervención de Mamea en los asuntos de Estado, aunque inspirada en la preocupación de salvar a su hijo de cualquier riesgo bajo las alas constantes de su protección materna, era tan agobiante que controlaba y limitaba cualquier iniciativa, suscitando críticas y, a veces, desaprobación. Porque las cualidades de Mamea se correspondían con muchos defectos: demasiada prudencia en decisiones de carácter político y militar y propensión a la tacañería, que le acarreó la acusación de avaricia por parte de las fuerzas armadas. Los problemas surgidos en la corte fueron el detonante de un proceso de descomposición general, cuyas principales manifestaciones fueron la indisciplina de los soldados, inestabilidad social, y un problema grave en el exterior, que afectaba a la frontera oriental y a la renano-danubiana: la aparición de la dinastía sasánida en el 224 y el avance sobre la Galia de los alamanes, que en el 233 habían cruzado el Rhin. Instalados madre e hijo en Maguncia (Renania), fueron asesinados tras un motín militar (235).

