Evipe
Después de la matanza de los pretendientes, Ulises se trasladó al Epiro, a consultar al oráculo. Fue recibido allí por el rey Tirimas, y correspondió bastante mal a su hospitalidad, ya que sedujo a su hija. Tuvo de ella un hijo, llamado Euríalo. Cuando Euríalo fue mayor, Evipe lo envió a Ítaca con unas tablillas en las que había escrito "signos de reconocimiento" para que el joven fuese identificado por su padre. Pero Euríalo llegó a Ítaca mientras Ulises se hallaba ausente, y Penélope, que había oído rumores de la aventura de su marido con Evipa, se ingenió para persuadir a su esposo, a su regreso, de que suprimiese a Euríalo, pretextando que el joven había venido con el propósito de asesinarlo. Sin pararse a pensarlo, Ulises lo inmoló por su propia mano. En otras tradiciones, el hijo de Ulises y Evipe lleva el nombre de Leontofrón.

