Eteocles
Era hijo de Andreo, rey de Orcómeno, y Evipe, nieta de Atamante. También se decía que su verdadero padre era el río Cefiso. Heredó el trono de Orcómeno y se le atribuye el origen del culto a las Cárites, puesto que la leyenda dice que fue el primer hombre que realizó sacrificios para ellas. También en Orcómeno se veneraban unas piedras que se decía que le fueron enviadas desde el cielo a Eteocles. Este Eteocles no tuvo descendencia y a su muerte el trono de Orcómeno pasó a Flegias.

