Flora

Flora es la potencia vegetativa que hace florecer los árboles. Preside "todo lo que florece". Diosa romana de las flores, la vegetación, los jardines y la primavera. La leyenda pretende que ha sido introducida en Roma (como ocurre con Fides) por Tito Tacio, con otras divinidades sabinas. La honraban las poblaciones itálicas, tanto las no latinas como las latinas. Algunas poblaciones sabinas le habían consagrado un mes, el correspondiente al abril del calendario romano. Con el nombre de Flora, Ovidio ha relacionado un mito helénico, suponiendo que Flora, en realidad, era una ninfa griega llamada Cloris. Vagando por los campos, un día de primavera la vio Céfiro, el dios del viento, se enamoró de ella y la raptó, aunque después celebró convenientemente el matrimonio. En recompensa, y por el amor que le inspiraba, concedióle el don de reinar sobre las flores, no sólo las de los jardines, sino también las de los campos de cultivo. La miel es considerada como uno de los regalos de que hizo objeto a los hombres, así como las semillas de las innúmeras variedades de flores. Al contar esta leyenda, que tal vez sea invención suya, Ovidio se refiere explicitamente al rapto de Oritía por Bóreas. Sin duda éste es el modelo, al que añade un episodio singular: Flora se hallaría en el origen del nacimiento de Marte. Juno, enojada por la forma cómo nació Minerva, salida espontáneamente de la cabeza de Júpiter, quiso concebir un hijo sin el concurso de elemento masculino y se dirigió a Flora, la cual le entregó una flor cuyo simple contacto bastaba para fecundar a una mujer. De este modo Juno, sin comercio con Júpiter, dio a luz al dios cuyo nombre es el del primer mes de primavera. Flora tenía en Roma un sacerdote particular, el Flamen Floralis, uno de los doce flamines menores que se consideraban instituidos por Numa. En su honor celebrábanse las Floralia o Ludi Florales, del 28 de abril al 3 de mayo, señaladas por juegos en que intervenían las cortesanas. El gasto de estos juegos se cubrieron al principio con los bienes que había dejado la cortesana, y después se consagraron a ellos las multas, y las confiscaciones a que se condenaban los que estaban convictos de fraude al erario público. Flora tuvo en Roma un templo, frente del Capitolio. Cicerón y Ovidio le dan el nombre de Madre. Los monumentos antiguos nos la presentan bajo la figura de una joven ninfa coronada de flores, y teniendo en la mano izquierda un cuerno de la abundancia lleno también de flores.
 
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