Critias

o Kritías (ca.460-403 a.C.). Político oligárquico y dramaturgo ateniense. Hijo de Calescro, miembro de la misma familia aristocrática que la madre de Platón, Perictione, de quien era primo. Fue amigo y discípulo de Sócrates, y alumno de Gorgias en su juventud. Escribió poemas y tragedias. Pronto manifestó su oposición a la democracia y su radical inclinación hacia Esparta. Fue hecho prisionero por tomar parte en la mutilación de las hermas, pero fue puesto en libertad por el testimonio de Andócides. No destacó demasiado en la revolución del 411, tras la cual trabajó para hacer volver a Alcibíades. Cuando este último volvió a hacerse impopular, Critias fue desterrado y se refugió en Tesalia, donde desencadenó una revuelta de los pénestes contra sus señores. Regresó a Atenas tras la caída de la democracia en el 404 y se convirtió en uno de los Treinta Tiranos, un comité establecido por los espartanos para gobernar Atenas. Todavía hay debate sobre cómo de extrema fue su actitud en la persecución que tuvo lugar tras la instauración del régimen de los Treinta Tiranos. Jenofonte, en las Helénicas, traza un retrato suyo como una persona cruel y oportunista; según el historiador, fue uno de los que propusieron la ejecución de Terámenes, pero Aristóteles, en su Política, sugiere que fue Caricles. Critias actuó de forma violenta y sin escrúpulos. Apoyado en sus partidarios y sobre todo en la guarnición espartana instalada en la Acrópolis, Critias impuso un régimen sanguinario contra los demócratas, cometiendo todo tipo de arbitrariedades judiciales; entre sus víctimas se contaba incluso Terámenes, jefe de los oligarcas moderados. Finalmente los demócratas exiliados en Tebas, organizados en torno a Trasíbulo, atacaron y ocuparon El Pireo. Critias marchó contra ellos y murió en el combate (403). Su recuerdo se volvió odioso para los demócratas, que en el 399 la emprendieron contra Sócrates, haciéndolo culpable de asociación con Critias. Fue un escritor sutil y compuso tanto elegías como tragedias. Nos han llegado los títulos de dos de sus tragedias: Sísifo y Pirítoo, y también algunos fragmentos. Platón lo convirtió en personaje de dos de sus diálogos: Critias y Timeo.
 
Volver