Crisóstomo
(san) Juan (Johannes Chrysistomos) (ca.354-407). Natural de Antioquía y educado por Libanio, prefirió la ascesis cristiana como modelo de vida y se retiro a su patria a practicarla. Fue ordenado diácono en el 381 y sacerdote cinco años después. Era vicario de san Flaviano y acabó siendo elegido, en gran medida contra su voluntad, obispo de Constantinopla en el 398. Su episcopado se caracterizó por sus disputas con la emperatriz Eudoxia y con sus colegas en la sede episcopal de diversos lugares de Egipto y Asia, que resentían la extensión del poder patriarcal de la sede constantinopolitana. Esta situación provocó su deposición por un Sínodo en el año 403 y su exilio a Armenia al año siguiente, donde murió. Juan fue un magnífico orador (de ahí su apodo "pico de oro"), que desde el púlpito denunció el lujo de sus contemporáneos y promovió el cuidado de los pobres y la educación. Sus Homilías, en las que explica las Sagradas Escrituras al estilo antioqueno, es decir, de acuerdo al sentido histórico y a su utilidad devota, constituyeron uno de los fundamentos de la tradición cristiana posterior.

