Crispín

y Crispiniano (santos). Hermanos cristianos que fueron de Roma a la Galia a predicar el Evangelio en el siglo III. Se establecieron en Soissons y ejercían el oficio de zapateros, trabajando de noche para subsistir y empleando el día en la predicación. Convirtieron una multitud de idólatras, hasta que habiendo llegado a la Galia Maximiliano Hércules, los hizo prender y los entregó a Riccio Varo, prefecto del pretorio, que los aplicó primero crueles torturas y los hizo decapitar después (287). Su fiesta se celebra el 25 de octubre y son patronos de los zapateros.
 
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