Hístoris
Una leyenda local atribuye a veces a Hístoris, hija del adivino tebano Tiresias, el ardid que permitió a Galintias apresurar el alumbramiento de Alcmena cuando no conseguía dar a luz a Heracles debido a la conjura de Hera e Ilitía. Hallándose ésta sentada en el umbral de la casa con las manos cruzadas, impidiendo con ello que Alcmena se "desatase", Hístoris salió de repente profiriendo gritos de alegría y diciendo que Alcmena acababa por fin de dar a luz. La diosa le creyó y alejóse irritada, lo cual permitió que terminasen los dolores de Alcmena y vinieran al mundo Heracles e Ificles.

