Calístrato
(ss. V-IV a.C.). Político y orador ateniense de Afidna. Hijo de Calícrates y sobrino de Agirrio, quien le inició en la vida política especializándole en los asuntos financieros. Comenzó su carrera acusando a los embajadores que propusieron la paz con Esparta en el 392. En el 378 fue elegido estratego con Timoteo y Cabrias, y encabezó la creación de la Segunda Liga Marítima Ática (377): organizó sus finanzas y redactó sus estatutos, que reconocían la igualdad de sus miembros, en contraste con la Liga Delia, de época anterior (siglo V a.C.). Se opuso a Timoteo y, junto con Ifícrates, lo acusó, sin éxito, en el 373. Cuando Timoteo abandonó la dirección de la flota por falta de fondos y se encargó de ella Ifícrates, Calístrato estaba entre los que persuadieron a la Asamblea para imponer tasas a los ricos de forma que se pudiera emprender la guerra contra Esparta. Fue de nuevo elegido estratego en el 373, cuando acompañó a Ifícrates en su expedición por el mar Jónico en sustitución de Timoteo, a quien además persiguió por vía judicial consiguiendo alejarle temporalmente de la política ateniense, y otra vez en el 372. Era general en el 372, cuando Atenas se hizo cargo del vacío que dejaba Esparta y la Liga se rompió, al abandonarla Tebas y Jasón de Feras. Calístrato persuadió a la Asamblea para hacer la paz con Esparta, en donde tuvo lugar una conferencia el año 371 a la que también asistió Persia; el resultado fue la Paz del Rey, por haber sido impuesta a los griegos por el emperador persa. Después de la batalla de Leuctra, era Tebas la que planteaba la principal amenaza. En la conferencia de paz del 371 Calístrato actuó como delegado ateniense, y considerando que Tebas era más peligrosa que Esparta, se inclinó decididamente hacia esta última, a la que propuso auxiliar en el 369. Sin embargo, su política fracasó desde el momento que Tebas se apoderó de Oropos y la ayuda a Esparta nunca llegó, por lo que en el 366 fue acusado junto a Cabrias, salvándose gracias a un magnífico discurso. Más tarde, Calístrato pudo recuperar cierto favor popular, pero de nuevo se vio envuelto en otro proceso político; acusado de haber permitido la ocupación de Oropo por los tebanos, que se negaban a renunciar a ella, fue condenado a muerte in absentia (362-361). Durante cierto tiempo Calístrato residió en el norte del Egeo, donde entre otras cosas organizó las finanzas de Macedonia por encargo del rey Pérdicas III. Hacia el año 355, Calístrato regresó imprudentemente al Ática y se acogió como suplicante al altar de los doce dioses, pero fue detenido y ajusticiado. Fue un buen orador, hombre de Estado y excelente financiero.

