Sulamita

Creación puramente literaria, la sulamita es una joven de una belleza cautivadora y el máximo símbolo de un erotismo sin el más mínimo atisbo de vulgaridad. Aparece en una serie de poemas amorosos en los que se da a entender que finalmente acabó donde había empezado, es decir, en brazos de un rústico mozo al que siempre había permanecido fiel, a pesar de las fascinantes posibilidades que se le habían presentado para llevar una vida más opulenta. El Cantar de los Cantares (también llamado la Canción de Salomón) es una secuencia de poemas de amor dirigidos a la sulamita y un motivo de perplejidad, y de no poco bochorno, para los exégetas, sobre todo por el hecho de que se encuentre en una colección de escritos religiosos. Pertenece a esa amplia categoría de obras literarias de carácter alegórico que se sirven del lenguaje amoroso para revestir un pensamiento profundo; unas obras cuyo atractivo es indudable, aunque su significado último a menudo no esté nada claro. Fue compuesto muchos ss. después de la época de Salomón, por lo que su atribución a dicho monarca no tiene otro valor histórico que el de ofrecer un testimonio más del persistente hechizo que ejercía su nombre.
 
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