Tercera guerra samnítica

(298-290 a.C.). Lucania, como el Apenino, estaba habitado por tribus belicosas, extendidas entre la frontera samnita y las ciudades griegas de la costa, a las que hacían blanco de sus razzias. Los samnitas tenían en la región poderosos intereses; por ello, la firma, en 299, de un tratado entre Roma y los lucanos tuvo como réplica inmediata la reapertura de hostilidades por parte del Samnio. Esta tercera guerra tuvo el carácter de auténtica conflagración italiana. Los samnitas trazaron un ambicioso plan que pretendía unir, en una auténtica coalición antirromana, a todas las fuerzas de Italia y, abriéndose paso a través de la Italia central, lograron conjuntar con etruscos, umbros y galos. Las legiones romanas presentaron batalla en pleno territorio galo, en los alrededores de Sentinum (295). La victoria romana deshizo la coalición. Los galos se retiraron a sus territorios, mientras los samnitas se replegaban hacia el Apenino. Sentino, la "batalla de las naciones" de la historia antigua, fue un acontecimiento crucial en el curso de la historia romana y decidió la suerte de Italia. Los samnitas, replegados en sus territorios, continuaron la resistencia a ultranza, hasta que, en 290, se vieron obligados a pedir la paz.
 
Volver