Lex Iulia
o Lex Iulia de civitate Latinis danda (90 a.C.). Debida al cónsul Lucio Julio César, otorgaba la ciudadanía romana a los "socii" itálicos bajo determinadas condiciones: fidelidad a Roma, deserción del ejército de la Liga o hacer la paz con los romanos. Los nuevos ciudadanos serían inscritos en 10 nuevas tribus, por lo que su voto quedaría así minimizado. A esta última disposición se opondría más tarde el tribuno del 88, P. Sulpicio Rufo. Ver, Leges Iuliae.

