Claudio I
Tiberio Druso (10 a.C.-54 ) (Tiberius Claudius Caesar Augustus Germanicus). Cuarto emperador romano de la Dinastía Julio-Claudia. Nació el 1 de Agosto del año 10 en Lyon. Reinó desde enero del 41 hasta octubre del 54. La figura del emperador Claudio, es ensalzada en la historiografía antigua como la de un gran administrador del Imperio a pesar de sus múltiples deficiencias físicas, resaltadas por Suetonio. Era el hijo más joven de Druso, Nerón Claudio, el hermano del emperador Tiberio. Su madre fue Antonia, la hija más joven de Antonio. Livia, la mujer de Augusto, era su abuela paterna. Durante su infancia fue tratado como un retrasado mental por su familia, especialmente por su madre y su abuela: Claudio cojeaba y pudo haber sufrido alguna clase de parálisis. Vivió en la oscuridad, eclipsado por su hermano mayor Germánico, y no desempeñó ningún cargo público, a excepción del de augur, hasta que Calígula lo nombró su colega como cónsul sufecto en el 37. Fue nombrado emperador de forma casi fortuita por la guardia pretoriana tras el asesinato de Calígula. Tenía entonces cincuenta años, y aunque carecía de experiencia en la administración, tenía un buen conocimiento de la historia y de las tradiciones de Roma (había estado en contacto con el historiador Livio) y estaba profundamente interesado en las cuestiones judiciales. Los datos acerca de su nombramiento son contradictorios. Mientras que, de un lado, se afirma que, entregado al cultivo de las letras, pues fue el primer etruscólogo de la historia, no aspiraba a suceder a su sobrino, de otro lado, es indudable que contó con el apoyo de los pretorianos que, ya por esta época, se vendían al mejor postor. De hecho, antes de ser legitimado su nombramiento por el Senado los pretorianos habían recibido su donativo. Aunque no tenía mucha experiencia política y aún menos militar, Claudio adoptó deliberadamente la política opuesta a la de su predecesor emulando en cambio la diseñada por Augusto o Tiberio. A menudo atendía los casos en sus habitaciones, y era famoso por la influencia que tenían sobre él sus esposas y sus libertos. Cuando accedió al poder estaba casado con su tercera esposa, Mesalina, Valeria, a la que llamó del exilio que le había impuesto Calígula, y que le dio dos hijos: Octavia (ca. 40) y Británico (ca. 42). Claudio tenía ya otra hija, Claudia Antonia, de su segunda mujer, Elia Petina. En el 42, Escriboniano, Lucio Arruncio Camilo, provocó en vano una revuelta contra Claudio en Dalmacia. Mesalina fue ejecutada en el 48 por la denuncia del liberto Narciso, que descubrió un complot liderado por Silio, Gayo, que había celebrado una ceremonia matrimonial con Mesalina. Claudio se casó por último con su sobrina Agripina, por consejo de Palas y de su amigo Lucio Vitelio. Agripina era la viuda de Ahenobarbo, Cn. Domicio y tenía ya un hijo, el futuro emperador Nerón. Entre sus campañas destaca sin duda la llamada "conquista de Britannia" del año 43, descrita con lujo de detalle por Suetonio y en la que participó ya, como legado legionario, el futuro emperador Flavio Vespasiano. Claudio devolvió al ejército su autoestima tras las campañas inútiles de Calígula. Claudio visitó a su ejército victorioso en la nueva provincia, donde pasó dieciséis días, presenciando la caída de Camulodunum (Colchester). El éxito fue tal que al año siguiente el emperador adoptó en su nomenclatura oficial el título de Britannicus y se ganó eventualmente la adhesión de gran parte del Senado. Pero Claudio exigía de esta institución una reacción que la inercia política de las últimas décadas impedía, por lo que no dudó en trasvasar algunas de sus competencias financieras a personas de su absoluta confianza expertas en asuntos legislativos o económicos. En este ámbito el emperador potenció la función política de los procuradores ecuestres y de los libertos imperiales, a quienes confió puestos de gran responsabilidad. De éstos, Palas, Narciso y Calixto, entre otros, se ocuparon primero de las finanzas y los asuntos de cancillería y más tarde se convirtieron en auténticos "ministros" del gobierno imperial. Claudio dividió las funciones propias de la cancillería en departamentos especializados similares al del "a rationibus" ya existente, encargado de controlar las finanzas del estado. Creó además tres nuevas secciones: "a studiis", para la documentación de archivo; "a libellis", para las peticiones cursadas al emperador; y "ab epistulis", encargado de la correspondencia imperial. Con razón se considera a Claudio el creador de la "burocracia" imperial. A pesar de las reticencias del Senado Claudio desarrolló una amplia labor legisladora en defensa de los sectores más débiles de la sociedad: mujeres y esclavos. A éstas se les reconoció la tutoris optio, en virtud de la cual las esposas podían acogerse a la protección de un "tutor" que no fuera su marido y que, como administrador legal de su patrimonio, defendería sus intereses en casos de litigio. Respecto a los esclavos, una Lex Petronia hizo responsables a los domini de la muerte de esclavos en sus haciendas, de tal modo que en adélante aquéllos podían ser acusados de homicidio por esta causa. Proporcionó a la plebe romana un mejor abastecimiento mediante la inauguración del puerto de Ostia, en la desembocadura del Tíber, que reemplazó al de Puteoli, mucho más lejano. Recuperó la política augústea de fundaciones coloniales para los veteranos del ejército (coloniae militares) en varias provincias, sobre todo en el norte de África, donde se establecieron las dos Mauritanias (Tingitana u occidental y Cesariense u oriental). En cambio, el emperador fue intransigente con la oposición al régimen imperial por parte de los ordines. En este sentido, aunque Claudio había prometido a los senadores no hacer uso de la acusación de maiestas, según Tácito, durante su reinado procesó y ordenó la ejecución de 35 miembros del Senado. Asimismo, según Suetonio, hizo ejecutar a 300 ecuestres molestos con el protagonismo de los libertos en la administración imperial. En el 47 incluso el emperador asumió la censura y pretendió incluir en el Senado a los "nobles" de las Tres Galias, pero los senadores sólo permitieron la introducción de un grupo de eduos, cuyo Senado consulto se ha conservado en una inscripción de Lyon (la tabula claudiana), que se corresponde bien con el relato de los hechos, aunque un poco exagerado, en Tácito. Esta política de promoción social llevó a Claudio a otorgar la ciudadanía romana a pueblos enteros como los anaunos, a individuos de origen oriental y a grupos de veteranos del ejército, siendo de su reinado (en el 52) el primer diploma militaris conocido. Asimismo promovió nuevas fundaciones coloniales y elevó el rango de algunas ciudades latinas a colonias: Colonia Agrippina (Colonia), la antigua "colonia de los ubios"; Colonia Augusta Treverorum (Tréveris), Volubilis, en África, y Belo Claudia, en la Bética. Su preocupación por la promoción de las provincias fue ya tan grande, que Séneca en el 56, describiendo la apoteosis del "divino Claudio" en su Apocolocyntosis, le asigna en tono satírico la vana pretensión de "ver togados a todos los griegos, galos, hispanos y britanos". Por el contrario, las relaciones con el ejército fueron buenas, sobre todo si se tiene en cuenta que Claudio, rompiendo la tradición de sus predecesores, nunca combatió personalmente. No obstante, fue aclamado imperator más veces que el propio Augusto (27 y 21, respectivamente). Los pretorianos, que le habían encumbrado al poder, no le retiraron su apoyo en las frecuentes conspiraciones urdidas contra el emperador no sólo dentro del Senado, sino también por algunos miembros de la familia imperial. Sus dos últimas esposas, Mesalina y Agripina, contando con el apoyo de los influyentes libertos, intentaron acabar con la vida del viejo Claudio. La primera, que se jactaba de "engañar" al emperador manteniendo relaciones con sus "enemigos" del Senado, fue ejecutada en el 48 junto con el cónsul Cayo Silio y varios cómplices. La segunda, hermana de Calígula y, por tanto, sobrina del emperador, mucho más joven que éste, buscó desde su matrimonio en el 49 asegurar la sucesión en favor de su hijo Tiberio Claudio Druso Nerón Germánico, el futuro emperador Nerón. Claudio posiblemente deseaba que su hijo, primero llamado Germánico, y después del 43, Británico, le sucediera; pero en el 50 sucumbió a las súplicas de Agripina para que adoptara a su hijo Nerón, cuatro años mayor, y lo convirtiera en el tutor de Británico. Además casó a Octavia con Nerón. La muerte de Claudio se produjo el 13 de octubre del 54 y, según se cree con razón, pudo estar causada por un complot de Agripina para envenenarlo con un plato de setas preparado por Locusta, con el beneplácito del prefecto del pretorio, Afranio Burro. Agripina temía presumiblemente que la sucesión de Nerón se hiciera menos segura a medida que Británico creciera. Claudio fue el primer emperador desde Augusto en ser divinizado, una medida que aumentó el prestigio de Nerón. Celebró los Juegos Seculares en el 47 para conmemorar los 800 años desde la fundación de Roma. Fue un ávido erudito y escritor, aunque ninguna de sus obras ha sobrevivido. Reformó el alfabeto latino, decretando el uso de letras especiales para señalar las vocales largas.

