Nobilitas
Grupo social dominante de la sociedad romana que ejercía el monopolio del poder político. El término está relacionado con el adjetivo latino nobilis "conocido", dado que sus miembros eran individuos y familias distinguidas bien conocidas por su nombre e incluso por sus rasgos físicos, pues las efigies de sus antepasados eran paseadas habitualmente por las calles de Roma. El siglo siguiente a la legislación del 367 a.C. (Leyes Licinio-Sextias), representa en la historia de Roma una etapa crucial, la época de formación, afirmación y sedimentación de la llamada nobilitas y la definitiva anexión de Italia. La nobilitas, la nueva nobleza patricio-plebeya que sustituye en la dirección del Estado a la antigua aristocracia de nacimiento, comprende las familias que cuentan entre sus miembros con alguno que haya alcanzado una alta magistratura: consulado, pretura o censura. Como clase abierta, durante esta etapa de formación, admite en su seno a homines novi, es decir, individuos que, sin pertenecer a estas familias distinguidas, al cumplir una alta magistratura, ennoblecen a las suyas; no obstante, terminó por formar en la práctica un estamento cerrado y exclusivista. Los nobiles no sólo controlaban los hilos de la política, sino también imponían, en el ámbito de las costumbres y de la vida privada, un estilo de vida que los convertía en un ejemplo a imitar. La nobilitas acuñó con su tradición una conciencia, cuya categoría ética era el mos maiorum, el respeto a los antepasados. La gloria de los antepasados daba prestigio a esta clase dirigente, cuyos miembros se encargaban de mantener viva ante la opinión pública con su apellido, con la exhibición de los bustos de estos héroes y con su propio régimen de vida. Este prestigio debía ir acompañado de una fuerte base económica, extraída tanto de la tierra, gracias a la apropiación por parte de sus componentes de las tierras del ager publicus, como del mundo de los negocios, desde que se abrió a Roma el mundo campano e italiota con sus nuevas e incontables posibilidades económicas. Prestigio social y potencial económico eran los dos pilares en los que la nobilitas asentaba su poder político, hasta convertirlo en su exclusivo patrimonio. Sólo entre sus miembros se reclutaban los magistrados; reunidos como consejo, en el Senado, constituían la más alta instancia pública; dominaban, en fin, gracias a trabas constitucionales, legales y sociales, las propias asambleas populares. Durante el Imperio el término se convirtió en una simple etiqueta social.

