Calagurris
o Calagorra. Municipio romano de Hispania, en el cauce del río Cidacos. Los orígenes de esta ciudad se pueden situar en el primer milenio a.C., cuando diferentes grupos indoeuropeos se asentaron en la comarca. Así en el siglo II a.C. surge Calagurris que, al parecer, era la ciudad más importante de los alrededores. Hacia el 200 a.C. los cartagineses al mando de Aníbal cercan y toman la ciudad. Más tarde, con la incursión de los romanos en la península, Calahorra toma partido por Sertorio y, a su muerte, fue arrasada por Afrasio, capitán de Pompeyo. Posteriormente es repoblada por Julio César, el cual contaba en su guardia personal con habitantes de esta ciudad debido a la valentía de la que hacían gala. Pero la época de verdadero esplendor fue algo posterior, con el emperador Augusto y también con Tiberio, perteneciendo a la Tarraconense; de esta época datan su teatro, termas, un lago artificial, que estuvo situado en lo que hoy se denomina el paseo del Mercadal, e incluso sus habitantes tuvieron la ciudadanía romana y se acuñó moneda. Acuñó ases y semises en el 91 y el 72 a.C.. Tuvo estatuto romanizado con Octavio (Municipium civium Romanorum Calagurris Iulia Nassica). El cristianismo se estableció tempranamente en la ciudad; ya en el año 300 morían martirizados sus actuales patronos, San Emeterio y San Celedonio, y se convertía en sede episcopal y centro católico del Norte de la península. Patria de Quintiliano y de Santo Domingo de Guzmán. Habitantes, calagurritanos. Hoy, Calahorra, La Rioja. Ver, Lusones, Sorbán, La Clínica, Alfar de la Maja.

