Cástulo
Ciudad ibera, capital de la Oretania. Las excavaciones han demostrado que la ocupación del lugar se remonta a finales del tercer milenio a.C., cuando se desarrolla la economía agraria en el valle del Guadalimar, con agricultores itinerantes que empiezan a establecerse en ciertas zonas dando lugar a lo que se denominará Cultura de Silos. Durante el Bronce Medio es cuando Cástulo comienza a tomar una entidad importante vinculada económicamente a los ricos yacimientos de metales de Sierra Morena. Entre los siglos X y VII a.C., Cástulo es una extensa y rica población de una cultura autóctona peninsular. De estas fechas son los restos conocidos como el Templo de la Muela. Se trata de un edificio que podría identificarse con un palacio aristocrático, lo que nos habla ya de una cierta complejidad social. Durante esta época Cástulo se considera como un núcleo avanzado de la periferia de Tartessos, de ahí que los colonizadores griegos y fenicios se interesaran por la zona. La mayor importancia del yacimiento actual tiene lugar en el período ibérico, cuando Cástulo es considerado uno de los oppida más importantes de la Alta Andalucía. Los oppida eran poblados situados en lugares altos y fuertemente amurallados, con calles y manzanas en retícula. De esta época sea tal vez la primitiva muralla, de la que apenas quedan restos. La que aparece en la actualidad sería más moderna, de época de inicios de la conquista romana. El Cástulo ibérico llegó a ser la capital de la Oretania, el más extenso oppidum de la Península. Fue también una de las escasas ciudades ibéricas que acuñaron su propia moneda, lejos de los núcleos costeros en contacto con los colonizadores del Mediterráneo Oriental. Cástulo llegó a ser una gran capital del territorio tartésico peninsular, desde los tiempos más remotos se inició y consolidó como urbe con las actividades metalúrgicas en la Edad del Bronce, como asentamiento estable donde habitar por los siguientes motivos:
)o( La ciudad está situada junto a un río que era navegable hasta el mar, lo que permitía tener un importante embarcadero para transportar todo tipo de mercancías y facilitar el intercambio.
)o( Controlaba las comunicaciones entre la Meseta y la Bética, a través del Corredor de Levante (Puerto de Montizón) y con los valles de las serranías subbéticas de Granada y Almería por Baza, poniendo en comunicación los pueblos próximos a él.
)o( Cercano a Cástulo existe un enorme potencial minero, que lo convierten en uno de los principales centros de beneficio de metales de la antigüedad. Es importante el excedente de algún producto demandado en aquel momento para poder ofrecer algo susceptible de ser intercambiado.
)o( El tipo de suelo en las inmediaciones, formado por margas y arcillas, que permite su uso en cerámica y materiales de construcción.
)o( La existencia en las proximidades del combustible boscoso necesario, tanto para la explotación de los minerales, como para la elaboración de cerámica. No olvidemos que los alrededores de esta zona estaban densamente poblados de encinas, que es una madera con alto poder calorífico, ideal para este menester.
)o( Se encuentra en las inmediaciones una enorme vega de suelos de aluvión muy fértiles y adecuados para el cultivo.
)o( La existencia de una importante fauna, tanto para la labor, como para la subsistencia. Se han encontrado en Cástulo restos de todo tipo de ganado estabular: caballos, bueyes, cerdos, cabras y ovejas. Además, la proximidad de los bosques hacía posible la caza de animales como ciervos, corzos, jabalies y otras especies menores.
)o( Por último, el estar situada sobre una meseta que se eleva sobre el río y que hace que sea casi inaccesible en casi todo su perímetro, facilitando enormemente su defensa. )o(
Este cúmulo de circunstancias favorece que se localice un asentamiento estable, económicamente viable, fácil de defender y con capacidad de abastecer a un gran número de pobladores. Dicho asentamiento adquiere entonces no sólo el carácter de ciudad, sino también el de centro capital de la región de Sierra Morena. Antes de que la ciudad ibera de Cástulo fuese sometida por los cartagineses después de un año de guerra (228 a.C.) era capital de la provincia Oretania cuyos límites eran llevados por antiguos autores como Estrabón hasta lo que hoy es Málaga por el sur, Gibraltar por el oeste, Ciudad Real por el norte y Cartagena por el este. Cástulo perdió esta capitalidad cuando en 206 a.C. no tuvo más remedio que entregarse voluntariamente al ejército de Publio Cornelio Escipión (hijo) que estaba asediando la ciudad, para evitar así la carnicería a la que habían sido sometidos los hermanos oretanos de Iliturgis. Así, desapareció la provincia de Oretania, pues los romanos la incorporaron a la Tarraconensis. Aún así, habiendo perdido la capitalidad, es destacable que llegó a convertirse en el más extenso de los oppida de la península Ibérica y que en las crónicas de los historiadores romanos los castulonensis son el pueblo que más aparece, después de la ciudad de Roma. Aún despojada de su importancia tras ser conquistada, Cástulo jugó un destacado papel en el ámbito de la Tarraconense y la Bética romanas. Un momento especial de la ciudad de Cástulo se produce en el siglo III a.C. durante los enfrentamientos entre Roma y Cartago de la Segunda Guerra Púnica. Cástulo, en un primer momento se alía con Cartago, alianza sellada con el matrimonio entre el general Cartaginés Aníbal y la princesa castulonense Himilce. Sin embargo, en los últimos momentos del enfrentamiento Cástulo se decanta por apoyar a Roma. Esta potencia, que en principio no tenía como objetivo de su expansión a la península Ibérica, estableció como estrategia convertir la península Ibérica en escenario de las operaciones bélicas, para aflojar la presión que Aníbal ejercía sobre la península Itálica. La guerra fue ganada por Roma y así, merced a su cambio de alianzas, Cástulo se encontró en el campo de los vencedores. Éstos concedieron a la ciudad privilegios que le permitieron mantener prerrogativas sociales y políticas, así como el control económico sobre los yacimientos metalíferos de Sierra Morena oriental. Inmediatamente comenzó la explotación de las riquezas naturales de la zona, afluyendo rápidamente, entre contingentes de itálico y romanos, ciertas cantidades de publicanos, procedentes del sur de Italia para explotar las minas. Durante la Baja República y Alto Imperio, Cástulo gozó de enorme prosperidad económica y social, conocida a través de las monedas, de la epigrafía y de los restos de edificios públicos. Es posible que, ya a partir de César, Cástulo poseyera una incipiente organización político-administrativa. Desde Augusto, la organización administrativa parece que está adaptada al modelo romano, configurándose como municipio latino. En cuanto a monumentos, Cástulo pudo tener un circo, o bien un anfiteatro, y con seguridad un gran teatro. Cástulo estableció con Roma un foedus que hacía que fuera considerada ciudad libre e inmune, parcialmente, del pago de tributos. En contrapartida debió albergar una guarnición romana y proporcionar tropas en los conflictos bélicos. De esta época de la conquista romana (siglo III a.C.) y hasta el siglo I proceden los restos más conocidos actualmente de la ciudad: el depósito de agua principal de la ciudad, la muralla reconstruida de esa época, restos de muros que, a juzgar por su porte, se han identificado con restos de un teatro... Estas construcciones romanas que podemos contemplar hoy día, aunque por desgracia tan sólo a nivel de cimentación, corresponden a edificios públicos como son la Villa urbana del Olivar, un conjunto de instalaciones termales, algunas monumentales. Este conjunto termal consta de una sala caliente (hipocaustum), sostenida por un entramado de pequeñas bóvedas de ladrillo, patios de distribución, uno de ellos con una fuente central y un pavimento de opus spicatum y unas letrinas abovedadas en muy buen estado de conservación. En un extremo de este conjunto de construcciones podemos ver los restos de cimientos de un edificio de cinco naves al que tal vez podemos identificar como un templo, aunque no puede confirmarse por estar escasamente excavado. Por idéntico motivo tampoco podemos establecer con seguridad el lugar de situación del foro. Cástulo se convierte bajo el Imperio romano en ciudad federada "civitas liberae et inmunes" y en el centro minero que controla los yacimientos de la región en un radio de 40 km con toda una red de importantes vías de comunicación: hacia Levante (Vía Augusta); a Córdoba por Iliturgi o por Epora; a Malaca y a Mentesa, contando también con una vía fluvial, habiéndose encontrado restos del embarcadero romano sobre el Guadalimar. Hoy, el poblado ibérico se encuentra en el Cerro de la Muela, localizado muy cerca de la ciudad de Linares, a 5 km siguiendo la carretera de Torreblascopedro, provincia de Jaén, comunidad autónoma de Andalucía, España. Ver, Castalon, Cástax, Castaca.

