Hircano II
(103-30 a.C.). Sumo sacerdote (76-67), cargo que desempeñó mientras su madre estaba en el poder, y rey de la dinastía asmonea, primero en el año 67 y nuevamente rey entre el 63-40. Fue nieto de Hircano I e hijo de Alejandro Janneo y de Alejandra Salomé. Hircano II fue atacado por su hermano Aristóbulo II, quien le perdonó la vida a cambio de la dimisión de sus funciones políticas al cabo, tan sólo, de tres meses de reinado. Enfrentados, sin embargo, ambos buscaron la ayuda de los romanos, quienes a causa de estas disputas lograron someter a Palestina. En el 63, Pompeyo permitió a Hircano II conservar el sacerdocio y un cierto poder cercano al de un etnarca. A la muerte del romano, Hircano II se pasó al partido de César, quien a cambio de la ayuda que le prestó en África, le confirmó en el pontificado y en el etnarcado. Fue depuesto y deportado finalmente por los partos después de la muerte de César. Asimismo, se le cortaron las orejas para que no pudiese volver a ejercer el sacerdocio. Murió estrangulado por orden de Herodes I, acusándole de manejos políticos en connivencia con el rey de Arabia, Malikos I.

